Miedo a confiar.
Al egoísmo fortificado.
Al dolor traicionero.
A las distancias insalvables.
Miedo a darlo todo,
saneado con papel de regalo,
la parte más especial,
tu verdad, tu pensamiento,
tu rincón reservado.
Miedo a que se extinga
en huellas malolientes,
en polvo,
en insignificancia.
Miedo a moldear un unísono,
a sabiendas que acabará en abismo.
Miedo a realojar la realidad
en pequeños trocitos de nuestra alma.
Miedo a que los saltos salados,
dominen nuestros días.
A los intentos de reconstrucción.
A las máscaras y fortalezas.
Miedo a la pérdida de la esencia.
Miedo a convertirnos
en lo que hemos perdido,
en melancolía y vacío.
Miedo a la metamorfosis.
A dejar de ser alados.
A perder el brillo en las pupilas
Miedo a ser desterrados.
Al amor desmadejado.
A las mentes con forma de puño.
Miedo a la antigua tristeza.
Miedo al martirio.
A la máscara encerrada.
PÁNICO
Publicado por
Laurentina
los
03:25
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2 comments:
Comparto todos y cada uno de sus miedos. Y también le garantizo, que me da miedo conocerle. Sabe describir el alma a la perfección.
Le deseo un reconocimiento brillante.
Ricardo
Ricardo: Muchas gracias. Me alegra descubrir que hay gente que entiende de lo que hablo.
Gracias por tus palabras.
Un abrazo
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